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Cuando las circunstancias se ponen difíciles, cuando nuestro negocio pasa por un bache, cuando estamos agotados…

Lo único que nos mantiene a flote y con fuerzas para seguir es nuestro porqué.

Por eso es tan importante tenerlo definido y comunicarlo constantemente.

Pero…

No solo es el motor que tira de nosotros cuando nos fallan las fuerzas o las ideas.

También es el motivo principal por el cual las personas nos elijen a nosotros y a nuestros servicios, frente a los de la competencia.

Como dice Simon Sinek,

“El objetivo no es solamente venderles a las personas que necesitan lo que tenemos.

El objetivo es hacer negocios con personas que creen en lo que tú crees.”

¿Qué es aquello que quieres compartir con el mundo, que además te hace sentir llena de energía, de pasión y de positivismo?

Tu “PORQUÉ” es lo que le da sentido a su existencia.

Y tu “porqué” es el que conecta de forma más directa con tus clientes, porque conociendo tu porqué, conocen tus valores, y cuando alguien se identifica con tus valores, está mucho más dispuesto a trabajar contigo.

 

El “porqué” de un negocio tiene que ver con nuestros talentos y, muy especialmente, con lo que nos motiva a nivel profundo.

Una manera de conocer cuál es tu “porqué”, es preguntarte qué harías, si no tuvieses problemas de dinero y si supieras que no puedes fracasar.

En mi caso, cuando hace años me hice esta pregunta, mi respuesta fue:

“Me apasiona todo lo que tiene que ver con el desarrollo del potencial del ser humano, me pasaría la vida investigando y estudiando cómo somos, qué nos mueve y qué herramientas tenemos a nuestra disposición para desplegar todo nuestro potencial.
Y esto es lo que adoro, compartir con los demás estos conocimientos e impulsarlos a evolucionar.”

 

Eso es lo que me impulsó en su momento a formarme como terapeuta y, de la misma manera, me impulsó a poner mis conocimientos de Copywriting al servicio de proyectos conscientes de personas que trabajan con el desarrollo humano.

Y es algo que hago, independientemente de que me paguen o no por ello.

Es mi afición, mi pasión y mi trabajo.

Ambas actividades están íntimamente relacionadas con mis dones y por eso me hacen feliz.

 

¿Qué talentos o dones tienes?

¿De qué manera los utilizas para hacer del mundo un lugar mejor o para ayudar a evolucionar a las personas?

¿Qué es lo que te apasiona?

¿Qué hace que te levantes todos los días con ilusión y ganas de ponerte con lo tuyo?

¿De qué manera has convertido tus talentos y tu pasión en tu propósito de vida?

¿Qué valores inspiran tu proyecto, tu negocio?

¿De qué manera contribuyes al mundo con tus talentos?

Todo esto conforma tu “porqué”.

Y esto interesa mucho más de lo crees a tus clientes potenciales.

Servicios de coaching y terapia hay muchísimos.

Servicios de coaching y terapia especializados en una problemática hay, pero menos.

Y servicios de coaching y terapia, que además de estar especializados, están ligados íntimamente, y así lo comunican, con una visión, unos valores y unas causas, hay muy pocos.

 

Estos elementos son los que realmente cautivan a tus clientes potenciales.

Los que hacen que tengan un flechazo contigo y con tu propuesta.

Es un hecho, que conseguir clientes nuevos es de las cosas más difíciles que hay.

El objetivo es más bien, conservar y cuidar mucho a los clientes que ya tienes.

En parte, algo que te permite hacer esto, es tu “porqué”.

Además de ir creando servicios complementarios, que puedan seguir ayudando a tus clientes…

Pero si antes no consigues su lealtad, nunca llegarán ni a conocer tus otros servicios.

¿Cuántos clientes simplemente desaparecen, una vez han hecho su proceso contigo?

 

Así que la pregunta es: ¿cómo puedes retener y fidelizar a tus clientes?

  1. Aportándoles valor de forma continuada.
  2. Comunicando tu porqué en todos los lugares que puedas.

En tu web, en tus publicaciones en redes sociales y en tus correos habituales.

Y no se trata solo de redactar la frase de cuál es tu misión y repetirla de vez en cuando.

Se trata de comunicar desde tu “porqué” en todo momento.

Eso significa que muchas veces no hablarás de cómo es tu servicio, sino que hablarás de lo que te motiva a hacer lo que haces.

Simon Sinek, a quien he mencionado al principio del artículo, nos propone un nuevo patrón de comunicación, que él llama “El círculo dorado”.

(si pones círculo dorado de Simon Sinek en Google, encontrarás en seguida el dibujo…también te aconsejo que escuches su TEDTalk sobre ello)

Pues bien.

Él propone que, en primer lugar, hablemos de nuestro “porqué”, después del “cómo” y, en último lugar, de nuestro “qué”.

Trasladándolo a un ejemplo de un servicio de coaching sería algo como esto:

¿Por qué lo haces?

Porque para mí la libertad del ser humano es lo más importante en términos de felicidad y satisfacción, y deseo que todos los seres humanos se sientan libres de ser cómo realmente son y tengan una vida realizada.

¿Cómo lo haces?

Ayudo a mis clientes a definir los objetivos de lo que quieren conseguir en la vida y les enseño la técnica de Mindfulness, para que conecten con su esencia y tomen conciencia de lo que les mantiene en dinámicas que no les hacen feliz.

¿Qué es lo que haces?

Hago Coaching de Vida y doy talleres intensivos de coaching.

 

Seguramente te habrás dado cuenta de que la respuesta a la primera pregunta es bastante más interesante y estimulante, que las otras.

El coach del ejemplo no sabe si las personas que le llegan vienen conscientemente a ser más libres, pero está claro que este valor universal conectará con ellos de forma profunda.

 

Para acabar, es importante aclarar que tu porqué debe ser útil para los demás, sino tampoco tendría un impacto real y no serviría para hacer de ti alguien realmente único.

 

¿Dónde hablar con profundidad de tu “porqué”?

La página de “Sobre mí” es el lugar ideal donde hablar de tus motivaciones profundas para crear el negocio que has creado.

También ligarlo, usando el storytelling, con momentos de tu infancia en los que ya expresaste una tendencia hacia estos valores.

Y puedes explicar también cómo te vino la idea en primer lugar de hacerte coach o terapeuta. O cómo descubriste esa necesidad que nadie cubría y que se ha convertido ahora en tu ámbito de especialización.

Todo eso forma parte de tu historia y de tu “porqué”.

 

Cuéntame cuál es el tuyo. Estaré encantada de escucharte.

 

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